Cómo Resolver Conflictos Con Tus Habilidades Sociales
En mi último viaje a Japón cené una noche en un restaurante de una pequeña pero concurrida callejuela del barrio de Shinjuku. El restaurante era tan pequeño que apenas cabíamos cinco personas, así que podía oir casi todas las conversaciones que mantenían los clientes. A mi lado, dos trabajadores de oficina que rozaban la cuarentena discutían acaloradamente.Jamás había visto a dos personas lanzarse tal cantidad de acusaciones por segundo y terminar tan enfadados (y borrachos) como esos dos compañeros de trabajo.
Aunque este tipo de discusiones son habituales en Japón, la realidad es que estaban inmersos en un conflicto que tan sólo servía de válvula de escape de las tensiones propias de una jornada laboral maratoniana. Por eso pensé en escribir a mi regreso un post sobre las cómo utilizar las habilidades sociales para resolver conflictos (de pareja, amigos, trabajo, lo que sea), manteniendo la calma e incrementando las posibilidades de llegar a una solución.
Por cierto, este artículo está inspirado en el fenomenal libro de habilidades sociales Conversaciones cruciales, donde se explica cómo gestionar conversaciones y conflictos con gran carga emocional. Te lo recomiendo al 100%.
El camino a la acción
Permíteme un recordatorio sobre el proceso que se inicia cuando recibimos una información y termina cuando realizamos una acción.La gracia del asunto está en que aún cuando la información inicial recibida sea escasa o casi nula, el proceso continúa. Y los humanos somos increíblemente rápidos montándonos historias.Primero ves y escuchas, recogiendo información. En base a ella, tu mente se crea de forma inconsciente una historia. Estas historias te provocarán unos sentimientos, y según ellos, actuarás de una forma u otra.
El problema: confundimos las historias con los hechos
En las conversaciones más delicadas, como discusiones de pareja o situaciones tensas en el trabajo, el problema real es que muchas veces la gente confunde las historias con la información, o dicho de otra forma, con los hechos. Cuando creamos historias tan rápido, podemos empezar a creer que las historias son los hechos. Y ahí empieza el conflicto.- El marido de una esposa que durante una temporada llegue constantemente tarde a casa después del trabajo puede empezar a creer que ella tiene una aventura. En ese caso, el hombre quizás confunda su historia (la infidelidad) con la información (su mujer está llegando tarde a casa) y relacione cualquier indicio posterior con la historia que se ha creado, agravando el problema.
La mejor manera es hacer que ella recorra tu camino a la acción. Deberías conseguir que experimentase de principio a fin, y no al revés, el camino que tú has recorrido para sacar tus conclusiones. Primero debe conocer los hechos y luego tu historia.
5 habilidades sociales que te ayudarán a resolver conflictos
- Comparte tus hechos. Empieza explicando los hechos que has detectado. Los hechos no generan controversia. Si quieres persuadir a los demás, no empieces con tus historias, empieza con tus observaciones. Si empiezas por tus conclusiones y no das pruebas para soportarlas, la gente se inventará las razones por las que estás diciendo eso. Y normalmente será que eres o estúpido o que eres malvado. Recopilar y comunicar los hechos objetivos es el primer trabajo que debes hacer.
- Cuenta tu historia. Una vez hayas informado sobre los hechos, explica tu historia sin exponerla como una realidad, sino como una posibilidad. Mientras lo haces, debes detectar si la otra persona empieza a ponerse a la defensiva. Si es así, haz un alto en tu argumentación, aclara qué es lo que no pretendes decir y luego qué es lo que sí pretendes. Y recuerda que no debes disculparte por tu visión de la historia. Es sólo tu visión.
- Pregunta por los hechos e historias de tu interlocutor. Una vez hayas compartido tu información y posibles conclusiones, pide que la otra persona haga lo mismo. Demostrarás humildad y comprensión y evitarás que se cierre en banda.
- Habla de forma tentativa. Una aspecto clave en las habilidades sociales. Acuérdate de cambiar “Aquí lo que pasa es..:” por “En mi opinión…”, “Me preguntaba por qué…”, “Quizás no te diste cuenta que…”, etc. Y es que el proceso de diálogo tiene una ironía: al enfrentamos a opiniones opuestas, cuanto más tajantemente hablemos, más resistentes al cambio serán los demás. Hablar en términos absolutos no incrementa tu influencia, la disminuye.
- Anima a que te pongan a prueba. Cuando invites a los demás a hablar debes hacerlo de modo que realmente tengan claro que les quieres escuchar por muy controvertidas que sean sus ideas: “¿Lo ves de otra forma?”, “¿Me estoy perdiendo algo aquí?”, “Me gustaría escuchar la otra cara de esta historia”. También puedes jugar tú mismos el papel de abogado del diablo si no recibes respuesta. Recuperado de http://habilidadsocial.com/como-resolver-conflictos-con-tus-habilidades-sociales/
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